¿Ley o Manual de Vida? (Parte I)

Insignificante diferencia para algunos pero la realidad es que una ley no supone ser un manual de vida para los individuos de un país contrario a lo que se trata imponer con las leyes hacia el socialismo del siglo XXI que ha promulgado Chávez recientemente. Y es que de hecho ese es uno de los más grandes inconvenientes del socialismo, pretende planificar la vida de cada individuo de un país en pro de una supuesta felicidad masiva, sin embargo, la felicidad se obtiene de manera individual, ¡no de manera comunitaria!

Incluso se pueden tomar trozos de la exposición de movitos de la gaceta oficial N° 5889 donde confirma esto al decir cosas como:

La política de inclusión económica y social forma parte del sistema de planificación, producción y distribución orientado hacia el socialismo, donde lo relevante es el desarrollo progresivo de la propiedad social sobre los medios de producción, la implementación de intercambios justos, equitativos y solidarios.

Luego, toma como argumento para defender la modificación de la ley el artículo 2 de la constitución que dice que se debe hacer que la igualdad ante la ley sea real y efectiva cuando el cambio se da no para igualdad ante la ley sino para buscar una igualdad socioeconómica que en ningún lugar de la constitución actual (aún siendo socialista) reza. De esta manera, con ese pobre argumento el poder ejecutivo nacional se adjudica el poder de regular la actividad turística y de esta manera convertirla al modelo productivo socialista con su supuesta inclusión de las comunidades en vez de sólo la élite boli-burguesa (que esto último es lo que, de hecho, va a suceder a fin de cuentas).

De cualquier manera, tomando en cuenta lo que busca este decreto en específico es aumentar el turismo, ¿por qué necesita una ley para hacerlo? ¿por qué no ayudarlo más bien desde el BCV? Recientemente el BCV aumentó las tasas para los créditos turísticos aún cuando cifras apuntan a que hay un déficit de 25 mil habitaciones hoteleras diarias en todo el país de las cuáles hay 1000 5 estrellas sólo en Caracas. En cambio, en la modificación de la ley se fajan en declarar el turismo como utilidad pública y que tiene que estar orientada es al mejoramiento de la vida de las comunidades receptoras. En el mundo real se supone eso viene como consecuencia del disfrute de los turistas, en el manual de vida te llegan con la falacia de que debe estar enfocado es en la mejora de vida de los habitantes del sector. Me pregunto que será de los habitantes de los tepuy, o de la gran sabana, a que le llamarán ellos mejorar sus condiciones de vida, ya que ésta es la prioridad del turismo, no dar un disfrute a los visitantes.

No sólo eso, ¿realmente ayuda a promover el turismo colocarle un impuesto más a los proveedores de servicios turísticos? De cualquier manera, aunque se establezca que es el 1% sobre el ingreso bruto eso se lo van a cobrar es a los clientes, el servicio será más caro, y aunque los últimos 3 años el turismo nacional ha aumentado (por el aumento de flujo de dinero dentro del país) no es que la masa esté pa' bollos y se esté regalando a (YABIM) otra institución burócrata más aún cuando se supone el gobierno goza de bonanza presupuestaria por los altos precios del petróleo en el mercado internacional.

Además, (típico de los socialismo) anuncia la creación de un plan estratégico de turismo (en el socialismo todo es estratégico y todo forma parte de lo que el estado debe asegurar a sus compatriotas) que no es más que planificar, de manera centralizada (lo dice explícitamente el artículo 45. de esta ley) y según los dictámenes del ejecutivo de ese momento el desarrollo que puede tomar el turismo en el país. Mantener el control en manos del estado del desarrollo del turismo es deplorable, el estado se toma la atribución de aceptar o rechazar nuevos proyectos de turismo en cualquier lugar del país mediante esta ley.

Ahora, algo risible es el llamado turismo social, donde el estado pretende darle ese derecho a las familias pobres o individuos con discapacidades. Sí, otro hueco en la ley para que se fugue el presupuesto público a bolsillos de los burócratas. El estado no ha podido, ni siquiera, darles las casas que tiene 10 años prometiendo, ahora, ¿va a darles para unas vacaciones? Sí, un paseito alrededor de la manzana más cercana...

Una cosa, que llama especial atención es el artículo 74, donde el ejecutivo se reserva la potestad de otorgar descuentos en el pago del ISLR cuando ciertas condiciones apliquen, más no están establecidad como valederas para todos sino para quien el estado crea conveniente (o quizás se debe decir, para quien le convenga al estado).

Esta ley, tiene puntos a su favor, desde el punto de vista de buenas costumbres, pero desde el punto de vista de ley, que después de todo es lo que es, se toma adjudicaciones que no debe sobre la vida de los individuos y sobre las empresas. En vez de flexibilizar normas se hacen cada vez más duras, sin duda, no es el camino a tomar, sobre todo cuando se quiere hacer a los ciudadanos participativos, el inconveniente es que no se les puede obligar por ley a serlo.

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