Creando más burocracia para eliminar la corrupción

Hace unos días conversaba con un familiar y me decía que los consejos comunales era darle poder al pueblo y eliminar la corrupción, que al asignarle los recursos a los consejos directamente, que sabían los problemas que habían allí entonces se cumplía con la meta de sacarlos adelante y que además se eliminaba la corrupción. Entonces, me dio un ejemplo de un consejo comunal de una urbanización que sacaba partidas para acciones inexistentes y que todos los vecinos se colocaban de acuerdo para firmar que se había llevado a cabo y robarse el dinero.

¿Entonces? Primero que nada, es imposible eliminar la corrupción creando más entidades burocráticas. Para que se haga una obra ahora tiene que pasar por más entidades, el consejo comunal para que se apruebe y luego todo lo que el consejo comunal debe hacer para que le asignen las partidas presupuestarias. Además, el consejo comunal tiene sus líderes, entonces pregunto: ¿No es esto para lo que se eligen los concejales? Es decir, tenemos 2 aparatos burocráticos independientes el uno del otro para cumplir la misma función y además los consejos comunales ¡ni siquiera han funcionado para lo que se habían creado! (Hay excepciones pero las leyes no se pueden hacer para excepciones ¡sino para generalidades!)

Refutando otra de sus afirmaciones: los consejos comunales es darle poder al pueblo. En todo proceso colectivista esta es una de las más grandes mentiras, empezando porque cae en una de las aseveraciones de la que tildan a sus contrincantes: clasismo. Cuando un colectivista dice pueblo se refiere realmente a la gente pobre, a los que viven en los barrios marginados, a la gente que ha sido dejada atrás ya sea por cualquier razón y que cuando estos colectivistas (que además un colectivista por su misma naturaleza es inmediatamente populista, para la muestra su discurso) les ofrece cualquier cosa, les asevera que el Estado puede darle todo y que por derecho deben exigirlo y el Estado dárselos por obligación, sin saber (o quizás sí) que todo esto acarreará una larga lista de entidades burocráticas en las que se atasca la gran cantidad de dinero que se supone va al «pueblo» y los burócratas lo toman como si les perteneciera, digo «lo toman prestado sin permiso» y además no lo devuelven. ¿Por qué no se le da poder al pueblo? ¿Qué es lo que falla? Dile a alguien que sólo se puede trasladar de un lugar a otro en automóvil, de otra manera no puede, entonces le das un flamante automóvil, último modelo, todos los lujos, pero no le das las llaves. Esas llaves son las libertades individuales, ese individuo preferirá ir caminando pero al menos llegar a donde quiere ir en vez de quedarse atrapado porque no tiene las llaves para mover el automóvil. Cada entidad burocrática que crean desmorona más y más esas libertades por las que se supone lucharon muchos venezolanos hace más de 400 años, por esas mismas libertades que el yugo español se suponía nos quitaba.

Por supuesto, refutando las 2 primeras he eliminado la consecuencia final de la creación de toda esta burocracia demás, la querida corrupción. Y es que cada vez que hablo de esto con cualquier persona me dice: «¿Es que los adecos no robaron? ¿Los copeyanos tampoco?» y ahí es cuando ellos creen que voy a responder como los verdaderos escuálidos opositores (porque ojo, contrario a la creencia chavistoide no todos los opositores somos escuálidos o cuarto-republicanos) que al menos lo hacían decentemente y que no se notaba tanto (a veces el cinismo cuando se habla de política en Venezuela es increíble) sino que ¡yo simplemente no los estoy defendiendo, en primer lugar! El gran inconveniente es que venga quien venga todos tienen las mismas ideas colectivistas, unos menos que otros por supuesto pero con el mismo final trágico, enormes entidades burocráticas y frenos a las libertades individuales.

¿Cuando terminará la tragicomedia de la política venezolana?

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